Antes de preparar la propuesta, revisamos el uso previsto, el estado del espacio, las instalaciones, los accesos, los horarios y la logística.
Recogemos la actividad prevista y las necesidades funcionales del negocio.
Revisamos el estado visible del espacio y los elementos que deben conservarse, adaptarse o sustituirse.
Localizamos las instalaciones existentes y las necesidades previstas de electricidad, climatización, ventilación y saneamiento.
Revisamos entradas, recorridos y necesidades de carga y descarga que condicionan la intervención.
Anotamos los horarios permitidos, las restricciones del edificio y la logística de materiales.
Recogemos la documentación y los condicionantes conocidos que deban verificarse antes de cerrar el alcance.